HIGIENE ORAL EN LACTANTES: TÉCNICAS

técnicas de higiene oral en lactantes - Clínica dental Denia Doctoras Gandía

Mantener la higiene en la boca de un bebé es tan importante como cualquier otra parte de su cuerpo. Aprovechar que es pequeño e influenciable es la oportunidad perfecta para comenzar con su higiene oral.

La leche materna y la saliva pueden provocar enfermedades en las encías o un mal desarrollo de los primeros dientes. Por ello, es importante comenzar una rutina de limpieza bucal con el bebé prácticamente desde su nacimiento.

Durante los primeros meses, es recomendable limpiar sus encías al menos una vez al día. Aprovechando el momento del baño puedes utilizar una gasa húmeda, un pañito limpio humedecido en agua o un dedal de silicona. Retira los restos de leche de la boca del bebé especialmente antes de que se duerma, pues es entonces cuando la boca se reseca y la saliva deja de cumplir su función antibacteriana, favoreciendo así la creación de sarro.

Con la erupción del primer diente de leche alrededor de los 6 meses de edad, podemos continuar la rutina de higiene dos veces al día, por la mañana y por la noche. Podemos seguir utilizando una gasa, un paño húmedo o el dedal de silicona y pasarlo por encima de los dientes, las encías, la lengua, la parte interior de las mejillas y el paladar.

A partir del año, ya se debe realizar la higiene oral con un cepillo dental del tamaño de su boca. Si el bebé no se despierta para comer durante la noche ni come dulces, puedes realizar el cepillado solo con agua. Si no, debes usar pasta dental específica, sin mucho flúor y en pequeñas cantidades por si se la traga. En cuanto le salgan las muelas, ya puedes introducir en la rutina diaria el hilo dental con cera antes de dormir.

Si conseguimos influenciar al niño desde bebé a mantener una higiene oral diaria, cuando sea mayor lo considerará un proceso automatizado y carecerá de problemas dentales graves.

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